MANIFIESTO DEL FORO SEVILLA CONSCIENTE

En estos tiempos de distopía que vive la Humanidad y ante la urgencia de preservar la Vida -en todas sus manifestaciones- sobre la Madre Tierra, se está generando la unión y cooperación entre personas de todo el mundo a través de proyectos utópicos locales y globales, para poder revertir los actuales procesos de degradación de la Vida Planetaria en general y de la Vida Humana en particular. Conscientes de ello, un grupo de personas de la Ciudad de Sevilla, se ha unido para llevar a cabo un proyecto utópico local de Consciencia y Reverencia por la Vida.

Tomar Consciencia o ser Consciente conlleva dos capacidades estrechamente interconectadas: la de conocernos a nosotros mismos y, al mismo tiempo, la de reconocer la realidad que hay a nuestro alrededor.

Y la Reverencia por la Vida, como piedra angular de la Consciencia, despierta en las personas de Buena Voluntad la Sabiduría-Compasión, siendo ésta Universal, pues abarca a todas las formas de vida.

Así, hemos comprendido que, para preservar la Vida sobre este hermoso Planeta, debemos empezar por Reverenciar la Vida que hay en cada uno de nosotros y, a la vez, Reverenciar la Vida que hay a nuestro alrededor. Por tanto, desde Sevilla Consciente nos comprometemos a llevar Consciencia a nuestras propias vidas, así como a las distintas formas de vida que nos rodean, siendo la preservación de la Vida en la Ciudad de Sevilla nuestro principal objetivo hasta que algún día se convierta en una Ciudad Viva.

Una Ciudad Viva es: un espacio de convivencia y calidad de vida para todos los seres sintientes que la habitan; un espacio que vela por cada uno de sus integrantes, sean humanos o no; un espacio que acoge con Respeto y Amor a quienes deseen vivir en él; un espacio que promueve la inteligencia colectiva y la autosuficiencia comunitaria; un espacio que se vincula a todos los niveles con las ciudades y poblaciones más cercanas; un espacio que sirve de referencia a las ciudades y poblaciones de todo el mundo; y un espacio que irradia Armonía y donde se respira Paz. En definitiva, una Ciudad Viva es un espacio lleno de Vida que tiene a la Consciencia por bandera.

Considerando que el proyecto Sevilla Consciente nace del corazón de un grupo de personas comprometidas con la Vida, es por lo que se unen para crear el Foro Sevilla Consciente, entendiéndose por Foro la tercera acepción que aparece en el Diccionario de la Academia Española de la Lengua: “Reunión de personas competentes en determinada materia, que debaten ciertos asuntos ante un auditorio que a veces interviene en el intercambio de opiniones e ideas”.  

Considerando que estamos en la era de las tecnologías de la información y la comunicación, el Foro Sevilla Consciente llevará a cabo su labor consciencial tanto de manera presencial como virtual. Por tanto, además de las reuniones presenciales, nos apoyaremos en las nuevas tecnologías para desarrollar un foro virtual con el que daremos cabida a cuantas opiniones surjan de cada uno nosotros, así como del “auditorio” de personas que deseen participar.  

Considerando que Sevilla es una ciudad con un enorme potencial para irradiar su Consciencia y su Reverencia por la Vida, es por lo que a través del Foro Sevilla Consciente se fomentará el trabajo del autoconocimiento individual, como premisa fundamental para alcanzar el empoderamiento personal y colectivo en nuestras vidas. De este modo, se logrará paso a paso, sin prisas, pero sin pausa, un elevado nivel de consciencia grupal y de autosuficiencia comunitaria en la Ciudad de Sevilla.  

Considerando que todos los seres vivos merecen vivir en Paz y Armonía en relación a sí mismos y a su entorno, el Foro Sevilla Consciente enfocará sus energías de Sabiduría-Compasión, a través de la acción grupal y del Amor Incondicional, hacia todos los seres sintientes que sufren y a los que provocan el sufrimiento dentro de la ciudad. De este modo, se restablecerán los equilibrios necesarios para que, poco a poco, vaya floreciendo la Consciencia en cada uno de los habitantes de Sevilla.  

Conforme vayamos siendo conscientes de los problemas-oportunidades que vayan saliendo a la luz en el ámbito de la Ciudad de Sevilla, que afecten a toda urbe o a buena parte de ella, los pondremos en común para tener conocimiento de los mismos y, al mismo tiempo, establecer entre todos, su carácter de urgencia e importancia en aras a abordarlos consciencialmente y activamente por el grupo de trabajo que asuma la tarea de comprometerse en su resolución.  

Siendo conscientes de la importancia y responsabilidad que conlleva la labor que asumimos como colectivo consciencial y de acción enfocada, dentro de un territorio tan extenso como el de la Ciudad de Sevilla, es por lo que se irán creando todos los grupos de trabajo que sean necesarios durante el tiempo que sea preciso. Para ello, el Foro Sevilla Consciente estará siempre abierto a todo tipo de personas y asociaciones que deseen sumarse a colaborar con cualquiera de las causas utópicas que afecten a los habitantes humanos y no humanos de la Capital Hispalense.  

Siendo conscientes de las posibles dificultades que pueden surgir conforme la estructura organizativa del Foro Sevilla Consciente vaya expandiéndose, nos comprometemos a buscar la mejor forma de organización interna posible para poder crecer indefinidamente de manera eficaz y segura para la mayor estabilidad del conjunto organizativo.  

Los integrantes del Foro Sevilla Consciente crearemos las sinergias necesarias para atender adecuadamente los problemas-oportunidades que afecten a la mayoría de los ciudadanos de la Capital Andaluza, así como a la ecología y al medio ambiente, dentro del territorio municipal y sus alrededores, siendo conscientes que lo llevaremos a cabo a través de nuestros dones y talentos y, siempre, en la medida de nuestras posibilidades y capacidades.  

Y como sabemos que actuaremos unidos, desde el compromiso de la cooperación, está claro que lograremos avanzar en la cocreación de una Nueva Ciudad de Sevilla, más consciente y más saludable.

Conscientes del sufrimiento general causado por los altos niveles de contaminación en la Ciudad de Sevilla (contaminación de las aguas y del aire, zonas urbanas con escasez de espacios verdes, medios de transportes contaminantes, pocas zonas peatonales, basura acumulada, vertidos incontrolados,…), nos comprometemos a investigar, divulgar y actuar al respecto.  

Conscientes del sufrimiento que padecen los seres del Reino Vegetal en la Ciudad de Sevilla (tala de árboles, podas inadecuadas, tratamientos perjudiciales, mantenimiento insuficiente,…), nos comprometemos a investigar, divulgar y actuar al respecto.  

Conscientes del sufrimiento que padecen los seres del Reino Animal en la Ciudad de Sevilla (zoosanitario, mascotas maltratadas y abandonadas, compra-venta de animales, explotación para la caza, “fiesta” del toro, granjas ganaderas, consumo de comida y productos de origen animal,…), nos comprometemos a investigar, divulgar y actuar al respecto.  

Conscientes del sufrimiento de los niños y adolescentes en la Ciudad de Sevilla (abusos sexuales, explotación infantil, acoso escolar, hospitalizados, diagnosticados por salud mental, fracaso escolar, con diversidad funcional, suicidios,…), nos comprometemos a investigar, divulgar y actuar al respecto.  

Conscientes del sufrimiento de los jóvenes, adultos y ancianos en la Ciudad de Sevilla (gravemente enfermos, indigentes, desahuciados, presos, inmigrantes, sin recursos alimenticios o sin electricidad, violencia de género, igualdad de derechos entre mujeres y hombres, con diversidad funcional,…), nos comprometemos a investigar, divulgar y actuar al respecto.  

En definitiva, Conscientes de que las personas que vivimos en la Ciudad de Sevilla estamos interconectados con todas las formas de vida que en ella habitan, nos comprometemos a mejorar nuestra relación con las mismas a través del servicio compasivo y amoroso hacia todos los Seres, para así sumar y avanzar en nuestra evolución conjunta planetaria, desde la toma de consciencia individual y desde la acción grupal a nivel local.  

1. Actuamos desde la Ética de la Responsabilidad y del Cuidado y, también, desde la Ternura Subversiva.

2. Respetamos y amamos a la Madre Tierra, siendo la Carta de la Tierra un excelente referente de Amor y Respeto hacia nuestra Madre Gaia.

3. Defendemos los derechos humanos según nos dicta nuestro corazón, siendo la Carta Universal de los Derechos Humanos un excelente referente de dignidad humana.

4. Nos relacionamos con respeto por la individualidad y buscamos cocrear y actuar conscientemente con el otro.

5. Damos valor a nuestra propia perspectiva consciente, velando por mantener y mejorar los derechos ciudadanos ya consolidados, logrando nuevos derechos hasta ahora no contemplados y alentando el reconocimiento de lo bien hecho.

6. Desde la atención consciente aplicada en nuestras vidas fomentamos una mayor consciencia, tanto individual como colectiva, y tratamos de incentivar e impulsar la acción por el bien común.

7. Emitimos valoraciones y ponderaciones de los hechos y la realidad, compartiendo nuestras percepciones y conclusiones conscientes al objeto de sumarlas a otras perspectivas, nunca de anularlas.

8. Nuestro compromiso es con la cocreación de lo nuevo, no con la confrontación de lo viejo. Si alguien se decanta por el conflicto motivado por causas nobles, procuramos, desde el máximo respeto, que tome consciencia de que esa actitud y patrón de lucha tiene su origen precisamente en los paradigmas y situaciones innobles que quiere evitar, manifestándole que así solo conseguirá retroalimentarlas.

9. Impulsamos la reflexión y las propuestas que vayan en dirección a mejorar la calidad de vida de las personas y del resto de seres vivos en la Ciudad de Sevilla, mediante la promoción de la cultura y la educación consciente, logrando de este modo la “Paz a través de la Cultura”.

10. El diálogo, desde la escucha profunda y el habla amorosa, así como la presencia, son nuestros instrumentos clave para hallar las mejores respuestas a los retos que vayamos asumiendo, los cuales valoraremos siempre para aportar las mejores soluciones posibles desde una perspectiva consciente.

11. Favorecemos la reflexión, la participación y el derecho a la comunicación, apoyando a cuantos foros, entidades y ciudadanos estén dispuestos a ejercer sus derechos y responsabilidades en lo local y en lo global, siendo en todo momento muy conscientes y respetuosos con la Madre Naturaleza.

12. Con sensibilidad, prestamos atención y pasamos a la acción ante los abusos y la desviación de poder, ya sea por parte de instituciones públicas o de entidades privadas.

13. Trataremos de dar y recibir la información más veraz y contrastada que nos sea posible para poder pasar a la acción consciente.

14. Apoyamos la humanización de la salud y el bienestar, el fomento del voluntariado, la educación medioambiental y la participación activa de la juventud en proyectos conscienciales.

15.Fomentamos la Compasión Universal hacia los seres vivos que se encuentren en la etapa terminal de sus vidas, en especial hacia las personas que se encuentren en fase de enfermedad avanzada y que no dispongan de familiares o amigos que las cuiden y acompañen hasta el final de sus días.

16. Por todo lo anterior, el Foro Sevilla Consciente pretende ser un proyecto inclusivo, humanístico, equitativo, humilde y constructivista. Para lograrlo, avanzaremos hacia el autoconocimiento y hacia lo que de verdad nos hace más conscientes, evitando generar desgaste o impactos negativos en el entorno.

Ante los acontecimientos actuales, derivados de la crisis del coronavirus, y los que se avecinan (recesión económica, destrucción medioambiental, desempleo masivo, recorte de derechos, aumento de las desigualdades y exclusiones sociales, avance de un estado policial-digital, consumo de animales,…), la Asociación Sevilla Consciente, con base en los objetivos que son razón de ser de su existencia y los contenidos de su Manifiesto fundacional, considera prioritario que dejemos atrás, personal y colectivamente, la forma de vida que se está desmoronando y ya no da más de sí; y nazcamos a otra bien distinta, que nos corresponde crear, de instante en instante, desde la práctica cotidiana de los atributos y cualidades de la Consciencia que brilla en nuestro genuino ser, en nuestra auténtica naturaleza. Esta es nuestra propuesta de re-evolución.

Vivimos como en un huracán de magnitud aceleradamente creciente, que se manifiesta es una concatenación de circunstancias distópicas: las que ya conjugamos como pasado, aunque las secuelas de algunas sigan presentes; las que hoy experimentamos; y las que vendrán, que serán más bruscas y densas. Debemos ser conscientes al respecto y, sin miedos, recordar que todo tiene su sentido profundo, también las “noches oscuras”, en clave de la evolución en consciencia de cada persona y de la humanidad. Y no intentar huir de tamaño huracán: primero, porque no es posible, pues su envergadura es global y azota al planeta de punta a punta; y segundo y más trascendente, porque lo que corresponde en consciencia no es salir corriendo, sino situarse en el centro del huracán –donde no hay viento, la temperatura es cálida y los cielos están despejados- y, desde ahí, sacar lo mejor de nosotros mismos para ponerlo al servicio propio y de los demás.

¿Cómo hacerlo exactamente? ¿Qué hacer, en concreto, para Nacer de Nuevo? ¿De qué modo podemos adentrarnos en esa vida distinta? ¿Cómo posicionarnos en el justo centro del huracán y sacar lo mejor de nosotros mismos?

La respuesta a estas preguntas nada tiene ver con la teoría y el conocimiento puramente intelectual, si en eso se queda. Ni con rituales, ceremonias, invocaciones, visualizaciones, ingestión de sustancias, sublimaciones etérico-energéticas y emocionales… Ni con el amplio muestrario de técnicas que nos ofrece el supermercado espiritual y de las que vamos picando para “sentirnos bien” o por mero entretenimiento…

Lo que se precisa es mucho más sencillo y directo, aunque exige un verdadero compromiso para con nosotros mismos, para colaborar con los demás y para interactuar a favor del respeto y el cuidado del planeta y de la vida en su globalidad y unicidad: se trata de un ejercicio consciente en el gimnasio de la vida para que las cualidades y atributos de nuestro auténtico ser, así como nuestros dones y capacidades innatas, se hagan conscientes y se plasmen fehacientemente en cada instante de nuestro día en este plano físico, avanzando en Autoconsciencia. Es lo que antiguas tradiciones denominaron forjar “El Cielo en la Tierra”.

Más específicamente, valgan como botones de muestra las siguientes prácticas de vida, disidencia y acción conscientes que se exponen no por orden de prioridad o jerarquía, sino hiladas para su mejor comprensión:

 

  1. En tu estilo y ritmo de vida a lo largo de cada jornada, ¿persiste el culto a la velocidad y el ajetreo incesante?; ¿te mantienes en la vorágine de una sociedad desnortada, que siempre va corriendo, sin tener nunca tiempo suficiente para nada, aunque no tenga ni idea a dónde va?; ¿llenas tu mente con televisión basura, informativos que no informan y programas centrados en las vilezas humanas?: La vida consciente significa una vida sencilla que se aparta de tanta locura y en la que se introducen pausas y espacios de silencio, respiración consciente, reflexión, planificación, introspección, encuentro interior, lectura pausada de textos con cierta profundidad e indagación serena e inteligente en la verdad que hay tras los hechos que suceden.

 

  1. A lo largo del tiempo y en el día a día, ¿conservas la inercia de vivir entre el pasado y el futuro, raramente en el momento presente?; ¿te auto-engañas con la excusa del mañana (“ya lo haré mañana…”, “cuando en mi vida pase esto o lo otro”, “cuando en el mundo suceda esto o aquello…”) porque tienes miedo a afrontar ahora lo que tu sentir te están indicando claramente? La vida consciente te llama a dejar de ser una “máquina del tiempo” (con tu mente siempre del pasado al futuro, y viceversa); a vivir en el aquí-ahora (como enseña la película El guerrero pacífico: “¿Dónde estás?: aquí. ¿Qué hora es?: ahora. ¿Qué eres?: este momento”); a abandonar la droga del mañana (a la que eras adicto para no hacer, ni ahora ni nunca, lo que tu corazón te indica); a la observación y la auto-observación; y a hacer tu vida cada vez más coherente con lo que íntimamente sientes y eres.

 

  1. En tus hábitos de acumulación y en tu visión del dinero: ¿sigues anclado en el acaparar, poseer, retener, atesorar, y consumir ciegamente, con el dinero como factor de impulso de tu vida, incluso a costa de las desgracias ajenas?: La vida consciente supone desintoxicarte del dinero, escapar de su abducción. En esta sociedad se necesita el dinero para sobrevivir, efectivamente. Pero que no se convierta en el eje de tu vida; dale solo el justo espacio, que no es mucho, que merece. Sé austero, no codicies, comparte lo que tienes, no confundas valor y precio, date cuenta de que necesitas poco y lo poco que necesitas lo necesitas poco y colabora en la implementación de nuevas formas de “eco-si-nuestra” o nuevas economías que mejoren y conformen formas equitativas de crear y distribuir.

 

  1. En tu rutina de consumo, ¿sigues las consignas engañosas de la industria alimentaria?; ¿compras artículos que no necesitas; productos y servicios para resaltar tu estética y tu imagen; modas absurdas para enriquecer a fabricantes a costa del trabajo esclavo de niños y adultos?; ¿te consumes en el consumo y consumes a la Madre Tierra?: La vida consciente representa abandonar el consumismo ciego y narcisista; comprender la enorme repercusión que la elección de la cesta de la compra tiene en nosotros, nuestro entorno y el medio ambiente; desvincularte de comprar más y más cosas en oferta; vivir cada momento con la plenitud de ti mismo, apreciando los objetos y los sujetos tal como son; dejar de contaminar el planeta; y co-crear comunidades austeras y solidarias.

 

  1. Con relación a tu salud, ¿permaneces anclado en el sedentarismo y la agresión a tu cuerpo, esperando, cuando enfermas, un salvador externo, un médico, un medicamento, una vacuna, un estimulante, enriqueciendo a farmacéuticas sin escrúpulos que han hecho de la enfermedad, que no de la salud, su negocio?: La vida consciente es llevar una vida saludable; hacer ejercicio diariamente; aplicar terapias naturales y homeopáticas; asumir tu propia responsabilidad para con tu salud y el fortalecimiento de tu sistema inmunológico; y colaborar con el sistema de salud público, propiciando un modelo universal, integrador y respetuoso con las sabidurías y prácticas sanitaria experimentadas.La salud requiere comprender que no es un estado sino un proceso dinámico que sucede en nuestro cuerpo día a día y que no se basa sólo en nuestra genética, sino en nuevos hábitos, creando un medio ambiente interno propicio para enfermar o dirigido hacia el mantenimiento y en pro a la salud. Como bien afirma en un marco científicamente probado como  la epigenética, la célula se expresa según se encuentre el ambiente donde vive, es decir, nuestro cuerpo y por ello dependerá de nuestros hábitos y acciones, por lo que además de estar influido por factores externos, también en gran medida depende de nosotros mismos.

 

  1. Tu alimentación, ¿continúas comiendo carne de animales salvajemente explotados y asesinados y de pescados que soportan igualmente torturas y agonía atroces?: La vida consciente implica ir dejando de ingerir cadáveres y de dañar a otros seres vivos; y que te comprometas a nutrirte desde el respeto a todos los seres sintientes que tienen la misma capacidad que tú de sentir placer y dolor. Vivimos en una sociedad que tiene creada infraestructuras para legitimar el sufrimiento y la tortura de los animales, pero todos los seres vivos tienen el derecho a no sufrir ni a ser torturados. Tenemos que aprender que todas las modalidades de vida tienen derecho al bienestar, en la medida de lo posible, y generar una conducta y unas infraestructuras que ofrezcan a la totalidad de seres vivos, por el mismo hecho de existir, unas garantías mínimas de bienestar, respetando al máximo el derecho legítimo de que no sufran de forma sistemática por la mano humana. Al hilo de lo cual, cabe resaltar, igualmente, la importancia de comprender que los alimentos no sólo nos nutren bioquímicamente, sino que también nos aportan su energía biolumínica por sus biofotones, es decir, por la cantidad de luz absorbida en su proceso de siembra, maduración y de recolección en su momento óptimo hasta llegar a nosotros. Por ello, en nuestra dieta deben abundar principalmente productos de la tierra de alta calidad y lo más libre de tóxicos posible, es decir, naturales y ecológicos. Esto también determinará una mayor vitalidad y salubridad en nuestro cuerpo. También requiere resaltarse en este punto, que cuanto más procesados, industrializados o no cocinados adecuadamente (por ejemplo, fritos a altas temperaturas), el alimento irá perdiendo sus cualidades químicas nutritivas y biolumínicas.

 

  1. Tu mundo emocional: ¿sigues inmerso en turbulencias y perturbaciones que nublan tu mirada y te impiden ver otra realidad que la ficción provocada por ellas mismas?: La vida consciente consiste en calmar tus emociones, las sosiegas y armonices, comprendiendo que era tu identificación con el pequeño yo lo que te desequilibraba: su incapacidad para ver que la vida no concluye con el fallecimiento físico (volveremos a esto más adelante); su absurda manía de que las cosas sean lo que yo quiero, como yo quiero, cuando yo quiero, donde yo quiero…; etcétera. El mundo emocional implica un gran proceso de auto-observación, autogestión emocional y maduración. Si no observamos profundamente nuestras emociones, nos podrían arrastrar a actuar desde el ego y sus máscaras protectoras, impidiendo una acción madura, puesto que nuestro pequeño yo está dominado por patrones egoicos y de nuestra infancia que nos limitan y dificultan la evolución hacia una buena gestión emocional y una adecuada toma de decisiones, que nos harán romper algunas creencias limitantes y conocer nuevos horizontes libres de miedos.

 

  1. Tu ámbito mental, ¿continúa fuera de control, con múltiples alteraciones y vaivenes, en un sin cesar de pensamientos que ni siquiera son tuyos, cual la “loca de la casa” descrita por Teresa de Jesús?: La vida consciente es educar la mente y ponerla a tu servicio a través del desarrollo del sentido común, la atención, el diálogo y la escucha activa, la concentración, la contemplación y la meditación.

 

  1. Tu mente abstracta, el nivel del plano mental preparado para indagar en lo trascendente, ¿lo tienes olvidado, como si no existiera, sin traer a tu vida cotidiana nada que vaya más allá del sota, caballo y rey de la apariencia y de lo material? ¿te has acostumbrado a la cárcel de “lo de siempre” porque tienes miedo a la libertad y prefieres ser esclavo de unos esquemas impuestos?: La vida consciente supone abrir las puertas al discernimiento, a la verdadera sabiduría, expandiendo la mente abstracta por medio de su uso frecuente y cotidiano, sustituyendo tus hábitos de distracción y entretenimiento alienantes por otros de reflexión, práctica y estudio de temas centrados en las ciencias, las artes, la filosofía y, muy especialmente, la consciencia y la espiritualidad.

 

  1. Y la sonrisa y la vitalidad, ¿piensas que esto es un “valle de lágrimas” y te pasas el día con el ceño fruncido, pesaroso, enfadado, huraño, cansado, convirtiendo tu existencia en una tragedia? La vida consciente enseña que la risa es algo muy serio y te llena de energía vital y alegría de vivir, percibiendo que la Vida es el Milagro y que este planeta es un Paraíso del que el ser humano no ha sido expulsado, sino al que él mismo renuncia desde su egoísmo e inconsciencia.

 

  1. Tus acciones, ¿son meras reacciones provocadas por los programas informáticos y sistemas de creencias que han metido en tu cabeza?: La vida consciente significa desconectar los automatismos que te han implantado (la sociedad, los medios de comunicación, una educación que no es tal, la familia…) y asegurarte de que las acciones que acometes son realmente tuyas (sopesadas, sentidas…), tomándote el tiempo preciso de disquisición y ponderación antes de actuar.

 

  1. Tus relaciones con los demás, ¿se basan en la competencia, el juicio, la crítica, el chismorreo, la mentira, el intento de dominio y control y la imposición de tu manera de ver las cosas?; ¿dices unas cosas y haces otras?: La vida consciente efectúa un giro completo al respecto para interactuar desde la cooperación, la solidaridad, el respeto, la compresión, la tolerancia, la empatía, la veracidad, el servicio y la coherencia entre lo que proclamamos y nuestras conductas. Una nueva manera de relacionarnos que se forja en el día a día de tu cotidianeidad. Y que te puede llevar, quizás, a la decisión de vivir en comunidades conscientes, autogestionadas y autosuficientes, como pueden ser las actuales eco-aldeas o las futuras eco-ciudades, que procuran vivir conforme a los principios de la nueva humanidad, siendo, así, semillas activas de esta. Pero también puede plasmarse en grupos y redes de personas que, sin convivir en un mismo espacio, incluso viviendo a distancia en el marco de las grandes ciudades, establecen entre sí lazos fraternales de comunicación, colaboración y acción consciente como, por ejemplo, a través del proyecto Estado Universal (https://estadouniversal.org/).

 

  1. Tus dones y talentos, tus capacidades, cualidades, habilidades y facultades innatas, ¿no te has percatado aún de la importancia de los mismos en tu vida, lo que hace que no pongas en práctica los que posees (todos los tenemos, cada uno los suyos, aunque los hayas olvidado)? La vida consciente recupera el valor de los dones y talentos; te anima a que descubras los que tienes, conociéndote a ti mismo y estando disponible y atento ante las posibilidades y señales que la vida proporciona; y te impulsa para que los ejercites y los compartas: uno de los efectos de esto puede ser la implementación de proyectos emprendedores conscientes asociados a tus dones y talentos.

 

  1. Ligado a lo anterior, tu labor educadora (verbigracia, en cuanto a los hijos), ¿confundes la educación con una formación que termina siendo mero formateo e imposición de los aludidos sistemas de creencias y programas informáticos-? La vida consciente te llama a que recuerdes que la educación, si lo es, consiste en colaborar con el otro (el niño, el adolescente, el joven…) para que se percate de sus dones y talentos y los practique, coadyuvando así, por ejemplo, a que tu hijo no sea lo que tú (tu ego) quieres que sea, sino lo que realmente es. En última instancia, todos tenemos la responsabilidad colaborar en la educación de todos, no con soberbia, ni con superioridad moral, ni con supremacía ética, sino simplemente con el ánimo humilde de coadyuvar al crecimiento y re-evolución de cada cual sin olvidar que la mejor manera de educar es con el propio ejemplo.

 

  1. Tu actitud antes las circunstancias cotidianas, ¿estas obsesionado con lo que te pasa, crees en los problemas, te contrarían las dudas y rechazas las “noches oscuras” y los sapos que aparecen en tu vida y en la de los demás? La vida consciente le da la vuelta a todo ello como a un calcetín, porque: lo importante no es el “qué”, lo que pasa o deja de pasar, sino el “cómo” se vive el qué, lo que depende enteramente de ti; los problemas son verdaderamente experiencias-oportunidades que surgen para facilitar tu crecimiento personal; las dudas son un regalo de la vida y no deberían paralizarte, sino servirte para buscar, indagar, profundizar…; las “noches oscuras”, como Juan de la Cruz mostró en su famoso poema, son factores de impulso para que te desarrolles en consciencia y evoluciones espiritualmente: y esos sapos, si en vez de rehusarlos, te acercas y los abrazas, verás, cual moraleja de los cuentos infantiles, que son un regalo, una bendición.

 

  1. Tu círculo de compasión, ¿se limita a tus seres queridos, amigos, familiares, diversiones, aficiones y devociones, ese mini-escenario en el que te sientes cómodo y que aplaude tus ocurrencias y gracias?: La vida consciente te aporta el entendimiento de que la compasión o es universal o es otra cosa. Amplia tu compasión: A toda la humanidad, sin fronteras de ningún tipo, actuando lo más integralmente posible, que no caritativamente, ante la pobreza y ante todo tipo de marginación y exclusión. Y a la Madre Tierra y a todas las formas de vida, superando el ridículo especismo, derivado de creerte, como humano, superior, y desplegando una amorosa Reverencia por la Vida en todas sus manifestaciones.

 

  1. Tu esperanza, ¿se limita a desear que las cosas vuelvan a ser como eran? La vida consciente clama que, por favor, no: más de lo mismo, no: una humanidad sufriente, deshumanizada, separada de los demás seres vivos, la Naturaleza y el planeta, ignorante del sagrado respeto a la tierra, a nuestro cuerpo, a las plantas, a los animales, a las montañas, a los ríos, a todo lo que ellos nos comunican y nos hablan en sus vidas, sus ritmos y sus ciclos… ¿No hemos tenido bastante? Lejos de esto, moviliza tu Esperanza hacia una nueva humanidad, en la que cada uno nos convertimos activamente en factor de arranque, con nuestra ejemplaridad de vida en cada instante.

 

  1. Ante el sufrimiento, las injusticias, los engaños, los abusos, los ataques a la dignidad humana, el recorte de libertades, la creciente contaminación electromagnética, el avance del estado policial-digital y la censura, la vulneración de la intimidad por parte de gobiernos y corporaciones multinacionales…, ¿te desentiendes desde el mirar para otro lado (no hay que exagerar, tampoco tiene tanta importancia, mis intereses son otros…), el sálvese quién pueda y pensando solo en tu seguridad, tu comodidad, tu hábitat de confort, que ya tienes bastante con lo tuyo, o, lo que es todavía más grave, en la fantasía insensata de que la espiritualidad nada tiene ver con eso?: La vida consciente conlleva tu nítido compromiso en pro de la defensa y garantía de la dignidad humana en toda sus expresiones, coadyuvando a paliar tantos abusos, desigualdades, arbitrariedades y atropellos individuales y colectivos, aunque esto pueda representar poner en riesgo algo –o mucho- de ti mismo. Es momento de ser agentes activos y caminar por senderos de innovación: comprometidos, desde la vocación de servicio público, con una más justa organización social; alejados de la política y su dinámica partidista y de confrontación electoralista; potenciadores de lo local y de la acción de proximidad; impulsores, cuando sea pertinente, de la desobediencia civil pacífica; superadores de la absurda idea mental y la falaz creencia de que “no hay para todos”; y válidos para garantizar el mínimo vital al que toda persona ha de tener derecho por el hecho de serlo.

 

  1. Sobre la vida y su sentido, ¿sigues buscando el sentido de tu vida? La vida consciente te limpia la mirada y te permite darte cuenta de que solo encontrarás el sentido de tu vida cuando halles, en ti y en todo, el sentido de la Vida y el orden natural que a toda la existencia aporta Aquello que no tiene origen y es origen de todo lo originado -la Creación, el universo y la existencia-. Y es llegado el momento de tomar consciencia, pero antes, antes tenemos que buscarle el sentido a nuestras vidas, tanto de forma individual (¿quién soy yo?, ¿qué puedo aportar al mundo?…) como interpersonal (¿en qué país estoy?, ¿cómo puedo hacer a mi país más fuerte (no en términos políticos, sino en sociales, conscienciales y personales)? Cuando un ser humano otorga sentido a su vida, ya no hay lugar para la depresión, ni la obesidad, ni las adicciones, las ansias de poder y tantas otras epidemias del mundo actual.

 

  1. Y tu visión de la muerte, ¿le tienes miedo y la ves como el fin de la vida y como algo trágico, casual e injusto? La vida consciente muestra que la muerte no existe, que es un imposible, un fantasma de la imaginación humana. La vida es un continuo. De la habitación de la vida en el plano físico pasamos, a través de ese corredor que es el tránsito, a la habitación de la vida en el plano de luz, donde recogemos la cosecha de lo que en la anterior encarnación hayamos sembrado para, posteriormente, sin un tiempo determinado, volver a encarnar. Nadie viene a este plano físico para quedarse. Y nadie lo abandona sino exactamente cuándo corresponde, ni antes ni después, en función de las experiencias que decidió desplegar. Por tanto, se acabó el miedo a la muerte que provoca el miedo a la vida y la desconfianza hacia esta, viéndola como una francotiradora que en cualquier momento te da el susto. Y terminó esa obtusa pretensión de que, para evitar mi sufrimiento, las almas encarnadas en mis seres queridos no deben irse de este mundo antes que la mía.